LA METROSEXUALIDAD

La Metrosexualidad
Por: LMGuillermo
Significado de la metrosexualidad.
Desde hace algunos años el término “Metrosexual” se ha popularizado bastante y se ha relacionado sobre todo con algunos hombres famosos, como ciertos deportistas, cantantes, actores, etc. Pero ¿qué es exactamente un hombre metrosexual? más allá de la simple definición de que es aquel que cuida especialmente su aspecto y aseo personal (bastante más que el promedio de los hombres), un hombre metrosexual, si bien es cierto que, puede tener determinado nivel de vanidad en su persona, lo cual puede resultar frívolo y poco masculino para otros hombres, es en realidad una especie de máscara que encierra detrás de ella, cualidades y sentimientos positivos.
Porque detrás de esa supuesta vanidad que puede tener o no, un hombre metrosexual, se esconde un noble sentimiento de querer compartir parte de sí mismo, en este caso con su pareja sentimental y/o sexual, si es que se tiene.
Por poner un ejemplo: Dos hombres de la misma edad que tienen en común el inagotable gusto por la belleza femenina.
Uno es un político que además de trabajar, se la pasa en comidas y cenas, comiendo y bebiendo sin ninguna o poca medida, no hace ejercicio ni se preocupa demasiado, salvo por los requerimientos mínimos que le exige su trabajo, por su aspecto físico (cabello, complexión, vestimenta, olor, etc.). Pero en cambio, sí le encanta estar acompañado por mujeres hermosas y atractivas.
El otro hombre, es un cantante y por el contrario, además de su profesión, también disfruta de la buena comida y la buena bebida, además de fiestas y reuniones, pero a diferencia del primero, este no descuida para nada su aspecto físico en todo momento, procurando el ejercicio, los masajes, tratamientos faciales, la buena vestimenta (no sólo en el escenario), etc., pero también le gusta disfrutar de la compañía de la belleza femenina.
¿Cuál es la diferencia entre uno y otro?
Que al primero solo le importa satisfacer sus propias necesidades y deseos sin ofrecer nada o muy poco a cambio (en este caso a su pareja). En pocas palabras, disfrutar sin importarle si su pareja disfruta o no. Mientras que el segundo, se preocupa primero por la satisfacción de su pareja antes que por la suya propia, para que así, después de cubrir la primera, entonces sí, pensar en satisfacer sus propias necesidades y deseos, sabiendo que, antes de exigir algo, él primero lo está dando y de esta manera puede, además, obtener la grata sensación emocional y/o sentimental de estar bien consigo mismo y por ende, con los demás. Todo se resume a la vieja frase de “Es mejor dar que recibir”, porque al dar sin pedir, las cosas llegan y se reciben solas.
Sin importar la edad o profesión, la metrosexualidad es un estilo de vida, en donde como en todo, existirán sus excepciones, pero que lleva encerrado como uno de sus fines, el compartir, y no sólo es la vaga vanidad y frivolidades que muchos piensan.

miércoles, 29 de agosto de 2007

LA METROSEXUALIDAD